sábado, 7 de marzo de 2026

RETO DE ESCRITURA día 2

Nota sobre el ejercicio: Subiré todos los retos de escritura de un archivo de actividades aquí la mayor parte de días que pueda a la semana, los escribiré en aproximadamente 15 minutos, no los dejaré reposar, los subiré inmediatamente al inicio de este único post y avisaré de cada nuevo que agregue. Esto es sólo para calentar y escribir diario ejercicios más libres para seguir escribiendo.


DÍA 2.

UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE CON AMIGOS. (Llorar con los que lloran)
8 Marzo 2026.

Una expresión, un nombre, una fecha, la última fecha del último día; todos los cumpleaños y todas las comidas, las reuniones, las risas y los últimos abrazos que no nos dimos, ¿por qué no lo dimos? Los recuerdos construidos llegan hasta la orilla de un día, como una ola que se forma allá bien lejos, donde el horizonte no está muy claro por ser tan azul, tan dorado, sin embargo esa ola por más alta que parezca cuando se comienza a levantar, tarde o temprano se rompe y al llegar aquí, al final, se vuelve pequeña; no estoy hablando de un tsunami, no, esto es algo inmenso que al llegar a nuestros pies ya es una débil caricia, como un poco de espuma, un poco de sal entre toda la sal; una fuerza que ya nada más se adivina, que cuando la tomas entre tus manos desde la orilla, se vuelve arena y se va, la vida, el silencio. Mientras tanto tú te quedas ahí, con el resto de los que lo único que entendemos sobre ya no estar aquí es que aquel que sue fue es como un país al que ya no podemos regresar.

Ese día que llega callado, no importa en dónde estemos, vamos a reunirnos, vamos a llegar, vamos a velar, vamos a vivir el significado de ser amigos; recuerdo a la que veló conmigo cuando la ola se fue y nunca más volví a ver a mi mamá, esa amiga, querida amiga, me prestó durante semanas su enorme suéter, enorme para ella que me parecía tan pequeñita, suficientemente enorme para mí que tenía frío y necesitaba un abrazo que durara todo el día; ella con sus ojos gigantes y su calma, su dignidad, estuvo ahí en mi furiosa confusión, recordándome que estaba a salvo en la orilla, aunque cuando las olas se van y miramos nuestros pies en la arena, parezca que nos estamos moviendo también, mareando también, yendo a nuestro fin también. Lo recuerdo a él, la paz que me da, mi amigo desde la secundaria, mi amigo al que no veo tan seguido pero será que será mi amigo hasta el final.

Los recuerdo a ellos, mis amigos que después estuvieron ahí mismo en mi lugar, la que perdió a su amado, la que perdió a su mamá, la que perdió a su abuelita, las que perdieron a su papá; a veces no hay mucho qué decir y aunque muchas cosas de esos momentos donde el sol parece nunca ponerse y las noches jamás terminar, se olvidan, experimentar ese momento con los amigos, esa verdadera amistad, es inolvidable.


DÍA 1.

CARTA A ALGUIEN. (Es para dos personas) 

7 de Marzo 2026.


Ahora que el tiempo ha pasado, te escribo para entender por qué no estuve más presente, por qué no te vi crecer con detenimiento si me hacías tan feliz, por qué será que no estuve más al pendiente, no sé, un fin de semana al mes aunque sea, si yo te amaba, más de lo que parecía; tal vez nadie me hubiera creído porque podía ser tan torpe cuando estaba presente, tan egoísta. Aprendí a jugar quizá demasiado tarde; nunca necesitaste los más grandes regalos de mi parte, esos ya te los traían Santa y los Reyes Magos, pero siempre te alegraron los detalles, eras un niño, eras un adolescente, y yo estaba tan ocupada intentando ser mayor como se supone que se tiene que ser mayor y no me salía. Me perdí de estar ahí entre los meses fuera de las vacaciones. Sé que me perdonarías si te lo pidiera, ahora ya estás grande, sé que sabías cuánto te quería, pero eso no puede regresar el tiempo atrás, a cuando yo estudiaba la maestría y tú eras un niño, y un adolescente.

Si pudiera revivir el tiempo, regresar a alguna fecha hermosa, donde todos aún éramos jóvenes, todos estábamos ahí y la vida marchaba como un carrito que necesita arreglos y estar yendo al taller, pero bonito; tal vez 2026, después de la pandemia y antes de todo lo que pasó en la Tierra, trataría de estar contigo y no esperar hasta las vacaciones, ver películas juntos alguna vez, regalarte stickers, o cosas de pre adolescente (aprendería cuáles son), hablar de futbol, de videojuegos, dejar de hablar tanto de películas, y pintar contigo, verte jugar minecraft porque es muy tiernito; ayudarte con el diseño tu instagram de cantante, escucharte hablar de tus ideas tan intensas, tan tuyas, tan tú. Pero ahora eres un señor, y tienes tus propios sobrinos, tu propia familia, y yo ya no estoy ahí.

Si pudiera revivir el tiempo, serían inicios de ese año especial, yo los llamaría, no sabría cómo hacer para estar presente de una manera mejor, me cansaba con tanto trabajo y tarea, a veces me abrumaba un poco pensando en todo lo que implica la vida, otros parecen ir tan suavemente por ahí entre los días y los años, pero por ustedes algo conseguiría idear, lograr al menos estar, simplemente estar, y con eso iría bastando.

Ahora que han pasado las oportunidades, desearía regresar el tiempo a Marzo del 2026 y mirar tus ojos azules, y tus ojos color canela y decirles una y otra vez que...

Los ama. Su tía.

Para Q y M.

martes, 8 de julio de 2025

María de la Luz

Hoy volví a soñar con ella,
era de noche en Veracruz, en mi casa.
No sé si todo estaba bien, ella estaba bien,
todo estaba bien.

En el pasillo, su cabello chino, a mi edad.

No debería ser extraño admitir
que necesito tiempo juntas, 
nadie entiende, no como tú.
Déjame contarte y que el sueño dure

Se fue sin voltear, ni verme.

Estoy en el mar, en mi propia barca.
Una ola me elevó, se rompió, me sumergí
respiro sin sonreír, mis pies sienten la madera.
Llueve y remo hacia el faro empañado a lo lejos.

La Ausencia es un remolino, una ceguera, tormenta.
La Luz llena esa oscuridad, cubre, es una melodía.

Le diría que con el tiempo entiendo más su dolor.
Que siempre quise alegrarla, que no pude salvarla.
Que lo sigo intentando, que no puedo y no puedo,
pero no se suponía que yo tuviera que hacerlo.

Cuando el sueño en casa estaba por terminar,
Mi camino tomó una dirección distinta a la tuya, María.
Pensé en escribirte rápido mientras aún podía,
Contarte todo y decirte que te quiero; o no despertar.

Vi su cabello alejarse.

En cada barca sólo hay lugar para dos, tú
y la Ausencia, o tú y la Luz. Como un fuego
en el faro lo vi; me cuesta aún creer que no se irá,
que Él es y no yo quien salva del dolor, de la ansiedad.

Mi dolor y el de los demás.

El día durante Julio dura más de lo normal.
Mientras subo por las escaleras, escucho el mar,
siento el sol, veo en el horizonte lo que está por llegar.
Limpio el cristal de este faro, me mantengo llena de sal.

En el fuego, en las olas, en el viento. En la noche
este fuego es mi puerto y puesto; me llama Lucía.
La Luz de este faro no es mía, yo soy de la Luz,
Ella también. Pero yo sigo aquí, aún estoy aquí.

Abre los ojos. Va a amanecer.

jueves, 3 de julio de 2025

Correctamente normal

Callé, para medir lo imposible
Olvidé escribir, mirar claramente
Saber lo que sé.

Siempre a otro ritmo, fingiendo.
Ser lo correcto, ser lo normal.
Pero es evidente.

Ya le di todas las vueltas, lo intenté, lo solté.
Aquí sigo, viva, cada rato es una decisión.
Pero es otro el ritmo, otra la canción.
En la oscuridad de lo incierto nunca seré lo correcto.

Tú quitaste lo que me ataba hasta aquí
Tu luz no calla, todo es posible.
Ayúdame a escribir otra vez, a ver.
Lo que se que tus ojos cuentan.

Mis manos cantan al ritmo
De una lámpara ardiendo
Me hiciste para lanzar flechas al blanco
No para ser correctamente normal.



Videodanza en Belleza Americana. Imagen-Movimiento

“There is an entire life behind things. And this incredibly benevolent force that wanted me to know there is no reason to be afraid, ever. Video is a poor excuse, I know, but it helps me remember. I need to remember. Sometimes there is so much beauty in the world I feel like I can´t take it. And my heart is just going to cave in.” Ricky, personaje de American Beauty (Ball, Mendes, 1999).

Deleuze habla sobre tres teorías de Bergson del movimiento en La imagen en movimiento (1984). 

Este ejemplo de la escena de la bolsa danzando en American Beauty, con el apasionado diálogo de Ricky, hace referencia a la primera teoría de Deluze, la de imagen-movimiento. 

“El movimiento no se confunde con el espacio recorrido. El espacio recorrido es pasado, el movimiento es presente, es el acto de recorrer.” (Deleuze, 1984, p. 13).

Esta escena es un pequeño filme dentro del filme sin inicio y sin fin claro, en ella se distingue el devenir expresado y percibido en la bolsa y la contemplación calmada de Ricky y Jane. 

Es un momento de electricidad en el aire, que Ricky decidió grabar durante quince minutos para recordar la belleza que se muestra ante él como imagen-movimiento. Lo que Ricky comparte en esta imagen con su imagen-afección, es belleza en movimiento. La escena dentro de la escena no tiene narración y lleva a los personajes a solo sentir la imagen movimiento mirando la esencia de la bolsa y del viento en el movimiento de la bolsa y de la luz. 

Iniciamos viendo algo común, pero terminamos la escena viendo lo que no conserva en común con el conjunto de escenas, la esencia de la belleza la encontramos en una escena dentro de la escena, oculta, pero mostrándose ante Ricky y Jane en el movimiento puro que es como cuando, como diría Deleuze (1984), la fuerza de las escenas “se ha consolidado.” (p. 15.) Y no es por nada que esta escena sucede casi exactamente a la mitad de la película. 

En esta escena podemos apreciar el movimiento “el paso regulado de una forma a otra, un orden de las poses o de los instantes privilegiados, como en una danza.” (Deleuze, 1984, p. 17.) Y es así como danza la bolsa en el aire en un movimiento por movimiento, que lo lleva a reflexionar en la vida que hay detrás de las cosas, en una fuerza superior, y en la belleza que se encuentra en los instantes privilegiados singulares que pertenecen al movimiento. 

La bolsa gira sin un anclaje y su intencionalidad segunda es meramente la belleza. 
 
Esta escena es como afirma Deleuze (1984), capaz de acercarse a lo percibido y a lo percipiente, al mundo y a la percepción. Es casi hipnótica y posee su propio ritmo dentro del resto de la película. 

La luz también juega una parte fundamental en esta escena porque como afirma Deleuze (1984), en la imagen-movimiento hay tan sólo figuras de luz y la bolsa giraba sola en el aire electrizante antes de ser vista, hasta que la luz fue detenida y un ojo la grabó por ser una imagen luminosa en sí misma. “La fotografía estaba tomada ya, sacada ya, en el interior mismo de las cosas y para todos los puntos del espacio...” (p. 93.) Pero el ojo de Ricky es la conciencia, la opacidad que hace que se revele. (p. 94.) 
 
La imagen viviente: La imagen-movimiento es la bolsa misma, la cámara de Ricky nos invita a contemplar las hojas y el viento, esta imagen introduce un estímulo y respuesta en Jane; nosotros contemplamos al mismo tiempo la imagen viviente de los dos contemplando la imagen movimiento.

“Las imágenes vivientes serán «centros de indeterminación» que se forman en el universo acentrado de las imágenes movimiento.” (Deleuze, 1984, p. 95.) 
 
Es en ese espacio donde se da la definición de la afección en la que Deleuze (1984) cita a Bergson “«una especie de tendencia motriz sobre un nervio sensible». (p. 100.) y es en esta imagen de cine experimental donde en esa recreación de imagen movimiento donde surgen la imagen-percepción en el conjunto de los planos, la imagen-acción en el plano medio y la imagen afección en el primer plano, que justamente está colocada a la mitad de la película Belleza Americana, como un testimonio de la belleza, de lo poético, de lo que en la cotidianidad tiene aura; para como menciona Deleuze (p. 107.) darnos la lectura de todo el film en su conjunto.

Bibliografía. 

Deleuze, G. (1984). La imagen-movimiento: Estudios sobre cine 1 (J. Vidal, Trad.). Paidós. (Obra original publicada en 1983)
Ball, A. (Guionista), & Mendes, S. (Director). (1999). American Beauty [Película]. DreamWorks Pictures.


martes, 13 de junio de 2023

Simple

Elevé torres oscuras de obsidiana
Escondí los diamantes que recibí
Me lancé despierta desde lo alto
Con las manos apretadas, de boca al viento.

El paisaje lucía verde a lo lejos
la tierra parecía suave y cerca
cada vez más cerca
Delante de mí.
No

Despertar es cosa de meses, de años,
hay quien no despierta jamás.

Las torres se estrellaron
Me llovieron encima, como vidrios
Los diamantes se derramaron de mis manos
Se sembraron, murieron, germinaron
Se volvieron como flores, como estrellas.

Seguí su rastro. El suelo
Y el cielo se juntaron.

Entre los escombros veo un rincón intacto
Un jardín, donde con ojos entreabiertos por la luz
Recibo la brisa de una cascada, no la puedo detener
No quiero detenerlo. Una cascada, una luz, querer.

En secreto, con susurros ahí lo confieso
Que he deseado tantas veces dormir
Que a veces no sé cómo vivir.
Debo, sentido, deber.

A veces mi alma me abraza, me aprieta el cuello
Me llena de cenizas los pulmones, de toser.

Sueños, recuerdos, deleite.
Entierros, sin certeza, con dolor.
A veces. Me hace falta. Me falta.
Siempre. Nunca. No está nunca más.

No soy lo que temía, no soy lo que creían.

La brisa se ha vuelto una nítida nube
La lluvia es torrencial
La tierra respira, las flores crecen
Las gotas arrastran mis cenizas.

Viento, luz, cascada. Estoy despierta.
Con certeza hay alguien más aquí.

Alguien que me ve. No soy alta.
No soy de obsidiana, soy humana
Vivo sin ayer, cargando ayer
Con mañana, pero sin el día de ayer.

A penas ayer, el hambre de un nombre
que ya nunca podré visitar ni conocer.

Una pena, un dolor, una duda.
Alguien que Es, es El que Es. Él me ve.
Es lo que no tenía, lo que me hace falta. Es suficiente.
Su amor no ama alguna cosa de mí, me ama a mí.

Alguien puede demoler los oscuros muros.
Los fríos y cortantes espejos donde me escondí. 

Amarlo es tener confianza.
Yo estaba en la cornisa, como un equilibrista.
Ahora estoy en un salvaje jardín. Soy un árbol que
Extiende sus raíces y sus ramas. Floreceré junto a las aguas.

Él Es. Siempre. Él me ve.
Simple, yo soy simple
Él es Dios.



jueves, 30 de marzo de 2023

Themes behind the stage/Themes beyond the stage

Eres una fiesta, un beso, una sonrisa.
Un atardecer en el mar bailando tú y yo
descalzos donde las olas acarician nuestros pies.

Para ti tengo en mis manos el tiempo sin sombras
en mis labios una caricia que dice tu nombre.

Eres una orquesta de noche bajo las estrellas
Un bosque pintado sobre un lienzo
Donde con su vestido negro, una mujer baila tango.
 
Blanco es el tono que refleja la luz, pero mi piel
es transparente cuando con tus ojos y tu sonrisa
intuyes los secretos que guardo solo para ti.

Yo soy un beso de sol en tus párpados, el amanecer
un sorbo de café que te da calma y te despierta.

Tú eres el tema recurrente de la primavera
de la lluvia una melodía que me guía a conocerte
tan vívido como un sueño, tan dulce como la vigilia, tú.
                                                                                            El final

Eres un silencio, un dolor, una ausencia.
Un atardecer en el umbral, mirándonos
descalzos donde las caricias se acaban por siempre.

Sin ti tengo en mi pecho tanto tiempo y sus sombras
en mis labios un secreto que repite tu nombre.

Eres un silencio de noche bajo la neblina
Un laberinto que ocultó el mapa
Donde sin tu abrigo negro una mujer baila, recuerda.

Blanco es el tono que refleja la luz, pero mi piel
es transparente cuando sin tus ojos ni tu sonrisa
brilla aunque no descubras todo lo que era para ti.

Mis besos no vieron ni verán en tus ojos amanecer.
Tomo un sorbo de café, tendré calma, despertaré.

Tú olvidaste quien fuiste y otra vez es primavera
la lluvia y su melodía me alejan cada vez más de ti
tan cierto como un sueño que se va, tan ajeno a mis días, tú.

martes, 8 de junio de 2021

Un ave roja del sur


Te busqué en todos los demás

Las lunas de tu mirada

Un café por la mañana

Tu calma al atardecer.

El río, la selva, una casa.

 

Lluvia

Esa tierra, la que es tuya

Me la quise arrancar, o volver

Para reconocerte una vez más bajo la lluvia,

Como tú a mí, entre la gente.

Ya lo recordé tantas veces, que llovía. Que te vi.

 

El sur

Eres un ave, un ave roja.

La cadencia de tu voz

Me la trae el viento,

La eterna primavera, su aroma a fruta fresca.

Atraviesa ríos, atraviesa montes

 

Me atraviesa el tiempo,

Me atraviesa el silencio,

Me atraviesa la distancia.

Decir que me marchaba.

 

Norte

Usted es un ave roja

Y yo la niña que se volvió mujer 

Mirándolo desde esta ventana.

Con la lluvia, con mi canción, con su poesía.

Estoy lejos de usted, estoy cerca de mí.

 

Saudade

Antes de soñarlo por última vez,

Deseé un continente sin distancias,

donde el arte fuera suficiente.

Para mirarse otra vez en mí y yo en usted.

Pedí tres días de verano.

 

Y desperté.