Nota sobre el ejercicio: Subiré todos los retos de escritura de un archivo de actividades aquí la mayor parte de días que pueda a la semana, los escribiré en aproximadamente 15 minutos, no los dejaré reposar, los subiré inmediatamente al inicio de este único post y avisaré de cada nuevo que agregue. Esto es sólo para calentar y escribir diario ejercicios más libres para seguir escribiendo.
DÍA 2.
UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE CON AMIGOS. (Llorar con los que lloran)
8 Marzo 2026.
Una expresión, un nombre, una fecha, la última fecha del último día; todos los cumpleaños y todas las comidas, las reuniones, las risas y los últimos abrazos que no nos dimos, ¿por qué no lo dimos? Los recuerdos construidos llegan hasta la orilla de un día, como una ola que se forma allá bien lejos, donde el horizonte no está muy claro por ser tan azul, tan dorado, sin embargo esa ola por más alta que parezca cuando se comienza a levantar, tarde o temprano se rompe y al llegar aquí, al final, se vuelve pequeña; no estoy hablando de un tsunami, no, esto es algo inmenso que al llegar a nuestros pies ya es una débil caricia, como un poco de espuma, un poco de sal entre toda la sal; una fuerza que ya nada más se adivina, que cuando la tomas entre tus manos desde la orilla, se vuelve arena y se va, la vida, el silencio. Mientras tanto tú te quedas ahí, con el resto de los que lo único que entendemos sobre ya no estar aquí es que aquel que sue fue es como un país al que ya no podemos regresar.
Ese día que llega callado, no importa en dónde estemos, vamos a reunirnos, vamos a llegar, vamos a velar, vamos a vivir el significado de ser amigos; recuerdo a la que veló conmigo cuando la ola se fue y nunca más volví a ver a mi mamá, esa amiga, querida amiga, me prestó durante semanas su enorme suéter, enorme para ella que me parecía tan pequeñita, suficientemente enorme para mí que tenía frío y necesitaba un abrazo que durara todo el día; ella con sus ojos gigantes y su calma, su dignidad, estuvo ahí en mi furiosa confusión, recordándome que estaba a salvo en la orilla, aunque cuando las olas se van y miramos nuestros pies en la arena, parezca que nos estamos moviendo también, mareando también, yendo a nuestro fin también. Lo recuerdo a él, la paz que me da, mi amigo desde la secundaria, mi amigo al que no veo tan seguido pero será que será mi amigo hasta el final.
Los recuerdo a ellos, mis amigos que después estuvieron ahí mismo en mi lugar, la que perdió a su amado, la que perdió a su mamá, la que perdió a su abuelita, las que perdieron a su papá; a veces no hay mucho qué decir y aunque muchas cosas de esos momentos donde el sol parece nunca ponerse y las noches jamás terminar, se olvidan, experimentar ese momento con los amigos, esa verdadera amistad, es inolvidable.
DÍA 1.
CARTA A ALGUIEN. (Es para dos personas)
7 de Marzo 2026.
Ahora que el tiempo ha pasado, te escribo para entender por qué no estuve más presente, por qué no te vi crecer con detenimiento si me hacías tan feliz, por qué será que no estuve más al pendiente, no sé, un fin de semana al mes aunque sea, si yo te amaba, más de lo que parecía; tal vez nadie me hubiera creído porque podía ser tan torpe cuando estaba presente, tan egoísta. Aprendí a jugar quizá demasiado tarde; nunca necesitaste los más grandes regalos de mi parte, esos ya te los traían Santa y los Reyes Magos, pero siempre te alegraron los detalles, eras un niño, eras un adolescente, y yo estaba tan ocupada intentando ser mayor como se supone que se tiene que ser mayor y no me salía. Me perdí de estar ahí entre los meses fuera de las vacaciones. Sé que me perdonarías si te lo pidiera, ahora ya estás grande, sé que sabías cuánto te quería, pero eso no puede regresar el tiempo atrás, a cuando yo estudiaba la maestría y tú eras un niño, y un adolescente.
Si pudiera revivir el tiempo, regresar a alguna fecha hermosa, donde todos aún éramos jóvenes, todos estábamos ahí y la vida marchaba como un carrito que necesita arreglos y estar yendo al taller, pero bonito; tal vez 2026, después de la pandemia y antes de todo lo que pasó en la Tierra, trataría de estar contigo y no esperar hasta las vacaciones, ver películas juntos alguna vez, regalarte stickers, o cosas de pre adolescente (aprendería cuáles son), hablar de futbol, de videojuegos, dejar de hablar tanto de películas, y pintar contigo, verte jugar minecraft porque es muy tiernito; ayudarte con el diseño tu instagram de cantante, escucharte hablar de tus ideas tan intensas, tan tuyas, tan tú. Pero ahora eres un señor, y tienes tus propios sobrinos, tu propia familia, y yo ya no estoy ahí.
Si pudiera revivir el tiempo, serían inicios de ese año especial, yo los llamaría, no sabría cómo hacer para estar presente de una manera mejor, me cansaba con tanto trabajo y tarea, a veces me abrumaba un poco pensando en todo lo que implica la vida, otros parecen ir tan suavemente por ahí entre los días y los años, pero por ustedes algo conseguiría idear, lograr al menos estar, simplemente estar, y con eso iría bastando.
Ahora que han pasado las oportunidades, desearía regresar el tiempo a Marzo del 2026 y mirar tus ojos azules, y tus ojos color canela y decirles una y otra vez que...
Los ama. Su tía.
Para Q y M.